UCA Tierra y Agua tiene su origen en una decena de
cooperativas de producción conformadas por
pequeños propietarios de la comarca y por peones
emigrados a la comarca para trabajar en los latifundios,
La Reforma Agraria entregó a estos pequeños
campesinos lotes de tierra para su explotación
en régimen cooperativo.
En 1991 empiezan a llegar a la zona familias de las
regiones norteñas del país que huían
de la violencia que asolaba sus tierras de origen.
Estas familias fueron acogidas por la UCA y constituyeron
nuevas cooperativas o se integraron como socios en
algunas de las ya existentes.
A lo largo de los años 90 las cooperativas
de la UCA, al igual que las del resto del país,
han sufrido diferentes crisis económicas y
organizativas a lo interno, que llevaron a una reestructuración
en el año 1998, con la adopción del
nombre UCA “Tierra y Agua”.